El Gobierno busca apoyo provincial para la reforma laboral

El oficialismo, tras escuchar las inquietudes de los gobernadores, decidió retirar los cambios en el impuesto a las Ganancias que venían de la mano de la reforma laboral, un tema que generó mucha controversia entre las provincias. Ahora, desde la Casa Rosada esperan una buena respuesta de los legisladores más cercanos a los mandatarios provinciales en la sesión del miércoles en el Senado, donde se podría aprobar el proyecto de Javier Milei.

En medio de muchas especulaciones, Patricia Bullrich confirmó los cambios que se hicieron en el borrador enviado a la Cámara alta. Uno de los ajustes más relevantes fue dar marcha atrás en algunos puntos del capítulo fiscal, especialmente en lo que respecta al impuesto a las ganancias, cuyas modificaciones podían haberse traducido en menos recursos para las provincias en cuanto a coparticipación federal.

Para ponerlo en contexto, la propuesta original del gobierno libertario incluía una reducción en las tasas del impuesto a las sociedades: del 30% al 27% y del 35% al 31,5%. Las provincias temían que esto les significara una pérdida de más de 1.700 millones de pesos este año. Era la preocupación que el ministro del Interior, Diego Santilli, escuchó en su reciente gira por ocho provincias: Chubut, Chaco, Mendoza, San Juan, Salta, Neuquén, Entre Ríos y Corrientes.

Nación espera amplio apoyo de gobernadores a la reforma laboral

Según reportó Ámbito, los gobernadores que están dispuestos a dialogar han dado señales positivas al gobierno nacional en medio de las negociaciones. Por ejemplo, decidieron desactivar una cumbre en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), que había sido impulsada por el peronismo, con el fin de mostrar unidad entre los mandatarios ante la Casa Rosada. Además, el cordobés Martín Llaryora y su par santafesino, Maximiliano Pullaro, evitaron posar para una foto que podría haber tenido un fuerte contenido opositor junto a la cúpula de la CGT.

También hay que mencionar que los gobernadores ya habían respaldado al Gobierno al apoyar en el Senado la convocatoria a sesión para este miércoles, que fue promovida por Bullrich. Esta convocatoria fue respaldada, entre otros, por el misionero Carlos Arce, cercano a Hugo Passalacqua, y la neuquina Julieta Corroza, aliada de Rolando Figueroa. Adicionalmente, participaron la chubutense Edith Terenzi, cercana a Ignacio Torres, y del peronista Carlos “Camau” Espínola, aliado del correntino Juan Pablo Valdés.

Después de varios llamados a la acción, las provincias esperaban una respuesta de la Casa Rosada, que finalmente se concretó con la marcha atrás en Ganancias. Gustavo Sáenz, gobernador de Salta y habitualmente aliado de los libertarios, había advertido que “las provincias no están para resignar más dinero”, un llamado de atención que llegó a los despachos gubernamentales, donde hay cierta desconfianza hacia el líder norteño.

Mientras tanto, Santilli actuó como embajador de Milei. Durante su segunda gira por el país, también recibió a varios gobernadores como Alberto Weretilneck (Río Negro), Sergio Ziliotto (La Pampa), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes). Se había previsto un viaje a Misiones que finalmente no se realizó, pero se espera que cuente con los votos de los senadores roviristas, quienes suelen apoyar las iniciativas libertarias.

Dentro del paquete de cambios propuesto en la reforma laboral, el Gobierno se centró en reducir la discusión a una cuestión tributaria, atrapando así la atención de los jefes provinciales. Quedaron en un segundo plano las modificaciones estructurales en materia de empleo. Algunos analistas creen que esto fue un seductor movimiento para desviar la atención de lo realmente importante.

Por lo que se anticipa, el peronismo opositor no dará el visto bueno, aunque podría haber fisuras en su bloque entre aquellos que están más alineados con el kirchnerismo y los que buscan recursos para sus gestiones. El panorama está abierto, pero todo indica que, salvo una sorpresa, el proyecto pasará sin contratiempos por la Cámara alta.

El oficialismo cuenta ya con el respaldo de figuras como Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), y espera sumar votos de líderes provinciales como Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén) y el mismo Sáenz, quien está aventurándose en una ruta autónoma tras su alejamiento del PJ oficial.

Queda la incógnita de cómo se manifestará el santacruceño Claudio Vidal, parte de Provincias Unidas. Su historial ligado al sindicalismo, grupo que se opone firmemente al proyecto, complica las expectativas sobre cómo actuará. Sus dos senadores, Natalia Gadano y José Carambia, tienden a guardar sus estrategias hasta el final.

Dentro del conjunto de Provincias Unidas, sigue existiendo un halo de misterio. Este martes, Llaryora se expresó sobre la reforma laboral, diciendo: “Han cambiado un montón de cosas. La modernización requiere adaptarnos a conceptos nuevos. Pensemos en el streaming, que no existía antes. No solo se trata del presente, sino de pensar también en el futuro”.

Sin embargo, dejó en claro que “no hay espacio para retroceder en derechos adquiridos”, especialmente ante la crisis laboral actual. Afirmó que sí hay margen para “resolver situaciones injustas”, aunque no se mostró completamente familiarizado con todos los artículos del texto, más allá de captar el espíritu general de la propuesta.

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